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domingo, 1 de junio de 2008

EL MUSEO SINIESTRO (2)

Como ya comentamos en la primera entrada del “Museo siniestro”, esta aventura del Inspector Dan, apareció en las páginas de “Pulgarcito” en el año 1947. La creemos merecedora de esta segunda parte, por varias razones. La primera porque constituye el inicio de las series de la historieta gráfica de Giner de larga duración. Otra razón es que muy probablemente, ha sido inspiradora de otros cómics posteriores y que esa inspiración trascendió del ámbito nacional al extranjero (recordemos que Giner era conocido en el Reino Unido y allí trabajó unos años). Finalmente, si la inspiración del autor tuvo como referencia la película de la Universal “La Momia” (1932), no descartamos la posibilidad de que las posteriores versiones de este film, tomaran también como referencia la serie gráfica del “Museo siniestro”.

Esto último tiene una explicación. En la versión cinematográfica de 1932, la momia del gran sacerdote Imhotep, vuelve a la vida adoptando un aspecto humano aunque siniestro. Únicamente en las primeras escenas donde aparece tras ser descubierta por unos arqueólogos, se nos presenta con los vendajes típicos de las momias, pero una vez “vuelto a la vida”, ya aparece con el aspecto de un ser vivo, que aunque movido por un obsesivo pasado, se conduce y habla normalmente con las personas con la que se relaciona. La momia de Giner, en “El Museo siniestro”, se nos presenta provista de los vendajes que constituyeron su mortaja decenas de siglos atrás. Es un personaje desprovisto de razón, dirigido, y letal. En posteriores versiones cinematográficas – como la de la Hammer en 1959 – la momia resucitada, va envuelta en sus vendajes, obedece también a extrañas invocaciones que le hace ser también un ser dirigido, sin razón y letal.

El expresionismo de esta serie, se inspira, en la película de la Universal "La Momia" (1932). El rostro con expresión de sorpresa del dibujo de Giner, contrasta con la misteriosa mirada de la momia que despierta de su prolongado letargo, pero en ámbos se identifica a un mismo atormentado personaje. A la izquierda, la momia a quién se enfrenta el Inspector Dan. A la derecha, una de las escenas del film. Después de esta película, siguieron otras menores, pero no es hasta 1959, cuando aparece una versión, realmente destacable.


En los más modernos “remakes”, a falta de una, aparecen ya, en determinadas escenas, infinidad de momias descarnadas, que pese a los excepcionales efectos especiales, lejos de amedrentar al espectador, imprimen al film, un cierto sentido cómico.

Ludolfo Paramio, refiriéndose al “Museo siniestro” de Giner, dice que “lo que caracteriza la serie es que, junto a una concepción totalmente tradicional del lenguaje de la historieta, se da un montaje sorprendentemente vivo”. Evidentemente, la poética del terror gráfico inherente a la obra de Giner, se manifiesta en esta serie, inspirada por el expresionismo alemán, que se plasma en el juego de sombras, de manchas de tinta que caracterizan sus viñetas. Puedo asegurar, tras largos años de haber pasado por mis manos infinidad de cómics nacionales y extranjeros, que Giner era único ambientando museos y catacumbas.


Christopher Lee, fue el encargado de encarnar -valga la expresión- a una momia resucitada, en la versión de la Hammer (1959). En esta ocasión, el technicolor, constituyó un incentivo adicional.








En esta ocasión, el siniestro personaje conserva durante todo el film, su apariencia provista de los vendajes que caracterizan a las momias egipcias que los arqueólogos han ido descubriendo.


Como en gran parte de las aventuras del Inspector Dan, en “El Museo siniestro”, la fantasía desborda la lógica racional; pero eso, es precisamente la norma común en las aventuras de nuestro héroe: la no sujeción a ninguna norma racional establecida. Pese a esto, lejos de provocar el desinterés del pensamiento racionalista, las historias de Dan, poseen un especial encanto que llega a subyugar. Es el encanto de la imaginación fantástica, irreal, que ha conseguido convertir una historieta gráfica en una auténtica obra de arte.



Momias "al por mayor" en una de las más recientes
versiones "The Mummy"








Algunos episodios de la serie
"El Museo siniestro" (1947)

Próximo episodio: El Inspector Dan en "La ciudad olvidada"