
Dibujante de trazo limpio, alargado, estilizado, peculiar y característico que llenó centenares de páginas del TBO. Sus historietas, en su inmensa mayoría eran mudas, sin comentarios, sin diálogos, sin necesidad de explicaciones. La expresividad de sus personajes, de las situaciones y acciones de sus viñetas, no necesitaban recurrir a comentario alguno. Las historietas de Coll, hacían honor a aquella famosa frase "una imagen vale más que mil palabras". Fue uno de mis preferidos de la revista TBO.Nacido en Barcelona en 1923, su familia fue expoliada durante la guerra civil y tuvo que ponerse a trabajar en una cantera siendo aún un niño. La actividad de la construcción había sido el negocio de la familia. Combinó el trabajo con los estudios y pronto se percató de su facilidad en el dibujo. Inició su profesión de historietista en "Mundo Infantil", "Nicolás", "Pocholo" y "La Risa", para acabar en 1948 comenzando su larga colaboración con el TBO. No obstante su estilo personal, limpio e irrepetible, sus emolumentos como dibujante no le permitían vivir dignamente, por lo que volvió a su antiguo oficio de albañil, aunque realizaría posteriormente algunas colaboraciones para revistas como "El Cairo". La falta de un merecido reconocimiento a su trabajo, le llevó a una gran depresión y a su muerte en 1984 a los 61 años.
Hoy insertamos un original de este gran dibujante, realizado mediante la técnica del dibujo en una cara y el relleno en color en el anverso de la misma.